Frustración
Con esta sensación nos fuimos los aficionados del Collao, al ver la enésima decepción de nuestro Deportivo. Y no fue el peor partido de los de Vicente Mir, que tuvieron un buen arranque de encuentro, pero en el que de nuevo volvió a evidenciar la falta de puntería y que regala demasiado a los rivales. El Mérida, sin apenas hacer nada, se puso con una cómoda ventaja de dos goles. Ahí personalmente pensé que con un equipo tan débil mentalmente se terminaba el partido y lo único que deseaba era que la goleada no fuera mayor.
El equipo se sobrepuso y la reacción llegó tras el descanso, eso sí, más con el corazón que con la cabeza. El Alcoyano se tiró a tumba abierta a por el empate. Era cara o cruz porque detrás se dejaban muchos espacios que por fortuna el rival no aprovechó. Se logró igualar el partido, el Collao volvió a rugir como hace mucho tiempo, pero de nuevo casi al final del encuentro y de una forma bastante cruel, con cantada incluida del otra veces salvandor Valens. Con el 2-3 el Collao quedó mudo y muchos preguntándose que más puede pasar esta temporada. La indiferencia final es producto de una afición frustrada y desenganchada que parece ya sabedora del resultado final.
Tras la victoria en Marbella era imprescindible ganar, pero nada, esta visto que este año pocas alegrías en casa. El equipo, repito, no jugó mal. Quizás más por vergüenza torera de los jugadores, desde el banquillo la verdad no parece que haya ninguna reacción. Sigo sin entender algunas decisiones, hay jugadores en defensa que no están para nada al nivel, Lara es mejor que muchos y Antón no lo puedes marear jugando en tres posiciones distintas.
El domingo toca Ceuta, normalmente ante los grandes el equipo daba la cara, este año no espero nada, de nuevo en posiciones de descenso y el final cada vez más cerca, y por como va todo, ese final creo que no será el deseado.