La Carrasca mantiene su lucha: los frentes abiertos del ecologismo en Alcoy

El colectivo denuncia la falta de investigación política en el caso Rosaleda, la amenaza ambiental de Alcoy Sur, la urbanización en El Estepar y el impacto de la planta fotovoltaica en Polop Alt

La Carrasca mantiene su lucha: los frentes abiertos del ecologismo en Alcoy
Las obras para reponer la zona verde de la Rosaleda avanzan a buen ritmo. | ALDEMAR

ELa Colla Ecologista La Carrasca-Ecologistes en Acció lleva más de cuarenta años luchando por la defensa del medio ambiente en Alcoy y la comarca. Actualmente, el grupo mantiene abiertos varios frentes de denuncia ambiental y urbanística, alertando sobre diversas actuaciones que amenazan la sostenibilidad y el equilibrio ecológico de la zona.

Uno de los asuntos que más preocupa a La Carrasca es la falta de responsabilidad política y administrativa en el caso Rosaleda. La construcción de un aparcamiento en la plaza de la Constitución fue declarada ilegal por el Tribunal Superior de Justicia en 2005 y ratificada en 2016, señalando que tanto la empresa constructora como el Ayuntamiento de Alcoy tenían responsabilidad en el proyecto.

En 2010, el colectivo ecologista, junto a diversas asociaciones vecinales, solicitó la apertura de un expediente para determinar responsabilidades económicas. Sin embargo, la petición fue rechazada por el Partido Popular, a pesar de que el PSOE se comprometió en 2012 a impulsar la investigación cuando el daño económico fuese concreto y efectivo. Ahora que el coste de la reparación de la zona verde asciende a casi cinco millones de euros y ya con la obra casi completada, el gobierno municipal se niega a abrir una investigación, según denuncian los ecologistas.

“Es inaceptable que después de tantos años de lucha, la administración siga sin asumir responsabilidades. No podemos permitir que los errores del pasado sean pagados con dinero público sin que nadie rinda cuentas”, señalaba Júlia Moltó, miembro de La Carrasca, durante una entrevista al colectivo la pasada semana.

Además, responden a quienes culpan a La Carrasca del desembolso por parte de las arcas municipales de casi cinco millones de euros para reponer la zona verde y remodelar el aparcamiento. “Tanto nuestro grupo como Salvem La Rosaleda, advertimos repetidamente de la ilegalidad de la actuación y también pedimos, para evitar males mayores, la suspensión cautelar de las obras, y las autoridades se opusieron alegando que la zona verde se repondría exactamente en la misma situación en que se encontraba. Es vergonzoso”, concluyen.

ALCOY SUR: UN “EUFEMISMO”
Otro de los temas candentes es la propuesta de construcción de un polígono industrial en La Canal, denominado ahora Alcoy Sur, una iniciativa que, según los ecologistas, ya fue rechazada en 2010 debido al alto riesgo de contaminación del agua potable de Alcoy. La Carrasca advierte que este nuevo intento de urbanización, impulsado por la Cámara de Comercio y apoyado por el Ayuntamiento, no es más que un reciclaje de la misma idea que fracasó hace años. “Alcoy Sur es un eufemismo, esa zona coincide plenamente con la misma que quiso impulsar el PP en La Canal”, asegura Tirs Llorens, otro de los referentes de la lucha ecologista en Alcoy.

“No entendemos cómo pueden seguir insistiendo en una idea que ya ha sido descartada en múltiples ocasiones. La Canal no es el lugar adecuado para un polígono industrial. Es un atentado contra el medio ambiente y una amenaza para el agua de la ciudad”, denuncia.

¿MÁS CASAS EN EL ESTEPAR?
Relacionada con la protección del acuífero del Molinar, principal fuente de agua potable de Alcoy, está otra de las grandes preocupaciones del grupo ecologista. La Carrasca denuncia que el Ayuntamiento pretende mantener la clasificación de suelo urbano para la zona de El Estepar, lo que permitiría la construcción de entre 200 y 300 nuevas viviendas en un área catalogada como de alto riesgo de contaminación del acuífero.

“El acuífero del Molinar es vital para la ciudad, y cualquier amenaza sobre él debe ser eliminada de inmediato. No podemos permitir la construcción de nuevas viviendas en una zona de alto riesgo. Las administraciones deben actuar con responsabilidad”, manifiestan Alexandre Sanfrancisco, otro de los portavoces del colectivo.

LA SOLAR DE LA DISCORDIA
Por último, el grupo ecologista también se opone a la construcción de una central fotovoltaica de 70 hectáreas en Polop Alt, promovida por una filial de Iberdrola. La declaración de impacto ambiental favorable al proyecto emitida por la Conselleria de Medio Ambiente, ha provocado la indignación de La Carrasca.

Según los ecologistas, la instalación de la planta en esta ubicación supone una grave amenaza para el paisaje y la biodiversidad, ya que se encuentra junto a los parques naturales de la Font Roja y la Sierra de Mariola, zonas protegidas por la Red Natura 2000. Precisamente, la Comisión Científica de los Parques Naturales ha alertado sobre el impacto irreversible del proyecto en la fauna y la flora del área.

>>Puede leer el reportaje completo en El Nostre del 21 de febrero de 2025.